ABC de la Semana Edición Impresa 449

alerta



Personas calificadas, además ajenas a la política, han venido alertando sobre la dramática crisis de generación eléctrica que amenaza al país. Por si fuera poco, la creciente frecuencia de los apagones habla por sí sola.


Pero salvo excepciones, Venezuela entera, agobiada por las colas, la inseguridad y

por penurias y sobresaltos, se niega a creerlo, mientras el gobierno, a falta de soluciones, fabrica sus propias quimeras, y busca a quien eventualmente culpar.


Ya es tarde, el daño es irreversible. El país muy pronto se sumirá en la oscuridad.


Venezuela tiene un sistema eléctrico diseñado para resistir las peores inclemencias. Teniendo grandes ríos y además enormes reservas petroleras, su capacidad combinada de generación hidráulica y de generación termoeléctrica permitió en el pasado, no solo enfrentar las peores sequías o el colapso de sus mayores plantas, sino también, y a la vez, suministrar electricidad al este de Colombia, al tiempo que contemplaba abastecer el norte del Brasil.


Ya no es así.


Entre 60 y 70% de la capacidad termoeléctrica está paralizada, bien por falta de mantenimiento, dejadez, incompetencia o descarado robo. Además, si bien suena a mentira, se habla de limitaciones en el suministro de combustible. Todo lo cual ha llevado al gobierno,en un año en el que el fenómeno de El Niño ha sido singularmente severo, a exigirle a las instalaciones del Guri un aporte muy superior al que permiten este año las aguas de la represa.


Lo cierto es que los niveles vienen en rápido descenso, llegaron hace unos días a 2,46 metros de su cota mínima (nivel al cual las turbinas automáticamente se paralizan), y el descenso continúa a un ritmo de 16 cms. cada 24 horas. De allí el drástico racionamiento eléctrico que se observa, restricciones que irán en rápido ascenso, mientras una población hasta ahora incrédula comienza a darse cuenta de que muy pronto nos quedaremos sin agua, sin teléfono, sin transporte, sin ascensores, sin bancos, sin gasolina, sin alimentos refrigerados, sin luz…


Mientras redacto estas líneas, se realiza una reunión del Alto Mando Militar para “evaluar las amenazas contra el país”. El encuentro ha sido convocado por el Ministro de la Defensa, y visto el expediente revolucionario, podríamos imaginarnos una nueva confabulación. Yo no lo creo. Dadas las reservas de sensatez que aún existen en la FAN, y los consejos que seguramente vienen llegando de La Habana, no se puede descartar que estén analizando medidas de contingencia, incluyendo eventuales toques de queda, para resguardar personas y propiedades contra el vandalismo que inevitablemente se desatará, en medio de la oscuridad anticipada.


Entretanto, el desconcierto avanza…y también las negociaciones, (¿se estarán realizando de nuevo en Canadá?) y no faltará quien presuma– razones ciertamente no faltan- que en La Habana, envuelto en la Orden Nacional José Martí, Maduro recibió el beso de la muerte, ofrenda obligada ante la llegada del Cesar.


Como la represa del Guri, la política también tiene sus límites.


¡Alerta Roja!


Obama no dijo nada.







CAMBIOS DE RITMO, CAMBIOS


“Sus majestades satánicas”, los Rolligns Stones, desembarcaron en La Habana, para poner la tapa al frasco a lo poquito que quedaba de guerra fría. En el auditorio del insólito conciertoe stuvieron miles de jóvenes cubanos de seguro militantes de las juventudes comunistas, los negociadores de las FARC y Richard Gere. Todo un símbolo de la Cuba que comienza.Allí, casi al unísono, a la pregunta de Mick Jagger “parece que todo está cambiando por aquí, ¿no es así?” La multitud contesto con un sonoro: SIIIIII!!!! Y es verdad. Todo está cambiando por allí y por aquí también.


Obama visita a los Castro y a Macri, y deja delineada una nueva política para el hemisferio su antiguo patio trasero. Con los Castro, aboga por el fin del embargo que ya es un asunto de técnica parlamentaria y con Macri, visita la tenebrosa Escuela de Mecánica de la Armada, santo sanctórum de la tortura y la represión durante las dictaduras argentinas y desclasifica los documentos del Pentágono de donde saldrán sin duda las tenebrosas alianzas con los milicos del cono sur de la época.


Dice mi amigo Carlos Mata que “en política, lo que parece es” pues ello es aplicable también a la geopolítica y lo que parece que está ocurriendo en la nueva geopolítica del hemisferio es que los Estados Unidos, con el apoyo de los Castro, apuestan porque el péndulo de la historia se quede del lado de la democracia por un buen tiempo.


Por supuesto, todo ello después de que ambos se han asegurado que los experimentos del Socialismo del Siglo XXI están en etapa terminal.


Los Castro ya obtuvieron todo lo que querían de Venezuela dicen que hasta el financiamiento logístico del fulano concierto. Ahora se preparan para obtener los favores del imperio que está a 90 millas de sus costas. Ya antes habían pactado y eran garantes ante Obama que las elecciones parlamentarias venezolanas se realizarían y que se respetarían los resultados. Ahora garantizan que la transición tendrá lugar en Venezuela, antes o después de las elecciones regionales y que todo será respetado igualmente. Para oír eso fue Maduro a La Habana… apuradito.


“Parece que todo está cambiando por aquí, ¿no es así?” pregunto Mick Jagger y la multitud respondió con un sonoro: SIIIIII!!!!



……O UN GESTO DE DESPEDIDA



El Gobierno activó el pasado 17 de febrero una cosa que llamó los 14 motores productivos que forman parte de la Agenda Económica Bolivariana con la visión de arranque inmediato para impulsar la amellada economía venezolana y comenzar a superar la dura coyuntura que atraviesa el estómago y la calidad de vida de los venezolanos.


Maduro señaló que “no está dando instrucciones, estoy dando órdenes para aplicar ya el decreto de emergencia económica”, que está vigente por la sentencia que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) anunció recientemente y que, como es conocido, ratificó en segunda decisión; pues hace poco tuvieron la necesidad de prorrogar la emergencia ante la negativa de los motores de arrancar según se les ordenó de manera tajante y sin equívocos. Un poco tercos los motores productivos. No obstante, al parecer, se trata de algo más complicado. Los motores no arrancan ni arrancarán, no por necios. No lo harán sencillamente porque no podrán. Están pasando aceite. Veamos que dicen los expertos.





Los motores productivos son los siguientes: Motor agroalimentario. Motor farmacéutico y medicinas. Motor Industrial. Motor de exportaciones. Motor de la economía comunal, social y socialista. Motor de hidrocarburos. Motor de petroquímica. Motor de la minería. Motor turismo nacional e internacional. Motor Construcción. Motor en el campo forestal. Motor militar industrial. Motor telecomunicaciones e informática. Motor de la banca y las finanzas. Ahí están los 14 motores famosos. Y básicamente se trata de un enunciado de los diferentes sectores que componen la vida de cualquier país, en cualquier parte del mundo. No son motores. Son sencillamente ámbitos de desarrollo social y desenvolvimiento económico. Todos, sin excepción, muy maltratados por este gobierno durante 17 años. Pero, ahora que la crisis mordió las pantorrillas de la revolución, el Gobierno voltea la cara y, guerra económica mediante, observa que hay que hacer todo lo contrario a lo que venía haciendo, pero sin admitirlo, sin reconocerlo y metiéndole la acostumbrada dosis de propaganda, cadenas y discursos. Pero no es suficiente. Hay una realidad que acogota. De hecho es una de las peores realidades de todo el mundo.
Algo es seguro


¿Cómo hará el Gobierno para que esos motores tantas veces nombrados arranquen de verdad? Algo es seguro. Con reuniones en cadena en la que aparecen un montón de militares aplaudiendo y sonrientes no será. Tampoco con cuñas y propagandas. La fórmula para que esos motores medio prendan, aunque sea pasando aceite depende más o menos de esto:


Según los analistas y expertos, el Gobierno debe moverse más o menos así: Olvidarse del cuento de la guerra económica y asumir el desastre con todas sus letras. Llamar de verdad al sector privado para que con un entendimiento, más que con diálogo, aparezcan los intereses comunes. La cúpula debe abandonar las políticas castristas basadas en excesivos controles. El control de precios, ya se sabe, genera escasez y mercado negro, conocido en tierras revolucionarias como bachaqueo. Debe, igualmente, dejar a un lado el control de cambio, origen de corrupción, mafias y destructor de economías.


No hay nada que impida de manera determinante la arrancada de cualquier motor que la persecución, la amenaza y la extorsión. Las expropiaciones, también se sabe, destruyeron buena parte del sector productivo nacional. Debe dejar de copiar a los Castro, pareja que ya cuadró con Estados Unidos un mejor rumbo para su país. El Gobierno, con un poquito de esfuerzo, debe dejar el protagonismo en áreas que no le corresponden y dejar trabajar a los que saben, a quienes son eficientes. De hecho si el Gobierno quiere dedicarse a estar en una sola cadena todos los días, no debe haber problema. Si eso los divierte. Pero que dejen trabajar al resto de la sociedad. Seguridad jurídica por encima de todo.


Pero todavía queda por mencionar un detallito: la falta de… Ciertamente, en la Venezuela que construyó el chavismo pasan dos cosas prácticamente en todas las áreas de la vida nacional. O no hay o falta. Una de dos. Como era Cuba antes de ponerse en la buena con Obama y comenzar a probar pedazos de carne y buenos vinos con regularidad digna de ser humano normal. Así que aparece otro serio problema para los motores de Maduro. No hay energía eléctrica que aguante un punto de crecimiento económico. Si acaso en esta ruina general hay algo de luz solo hay que imaginarse a un país produciendo a millón. Tampoco hay agua suficiente ni para la población ni para la industria. Y la vialidad e infraestructura es un verdadero desastre. Ni hablar de los caminos agrícolas. Y eso lleva al transporte. Ni repuestos hay.


Y, lo más importante, no generan confianza. Nadie les cree. Revertir un asunto de credibilidad a estas alturas no parece viable. Y esa es la clave. Nadie invertirá ni un medio si no cree en la palabra de quienes tienen el control de toda la vida nacional.


Por lo pronto habrá que empujar el carro. Los motores no prenden
Publicar un comentario

VΞЛΞZUΞŁΛ+ @AlbedrioRadical

Fotos

Frase de Einstein

Entradas más populares de este blog

La gran carta de la oposición venezolana está aún por jugarse

El fin del mundo

Edición 607: La mentira del dólar cucuteño – Miguel Salazar.