Ir al contenido principal

La Romántica

The human bean

 

Cada vez entiendo menos a este extraño animal que somos. Para que estas líneas lleguen a usted, querido lector, han tenido que producirse una larga sucesión de acontecimientos a lo largo de millones de años: al comienzo de todo, antes de la existencia del tiempo y el espacio, una explosión de algo tan extremadamente pequeño, que era del tamaño de un átomo, donde juntos estábamos, sin saberlo, los elefantes, los árboles, las piedras, los dinosaurios, los peces y todos los seres humanos que han sido y serán. Todos aquellos que hemos admirado, pero también Putin y algunos otros de cuyo nombre no quiero acordarme.

La Mona Lisa, la torre Eiffel, la iglesia de Santa Sofía, los misiles que hoy cayeron sobre Ucrania y nosotros, fuimos uno en el remoto principio. Somos pues, hermanos de la espuma, de las garzas, de las rosas y del Sol… ¡y del Sol! Es tan mágicamente increíble todo, que negar la existencia de Dios resulta, si se mira bien, inconcebible.

Luego del Big Bang, se produjo una expansión del universo que formó galaxias y sistemas solares (como decir que al átomo inicial le agarró la inflación de Venezuela y creció sin límites).

Entre todos los sistemas solares, uno, el nuestro, cuyo tercer planeta comenzó a reunir las condiciones para la vida: el agua que dejó el paso de los cometas; la temperatura adecuada para la producción de oxígeno, hasta constituir una atmósfera; el surgimiento de la vida, su diversificación y evolución; hasta llegar a este animal que escribe y al otro que lee, porque aprendió a pensar, a comunicarse, a tener valores éticos, a entender y practicar el amor y la belleza. Como para andar perdiendo el tiempo luego de comprender todo esto, diría Séneca.

En fin, es largo el camino que nos lleva a Putin, el animal que más se asemeja a usted y a mi, querido lector, por más que nos parezca mucho más noble nuestro gato o nuestro perro.

Un animal racional que tiene en sus manos la capacidad de poner fin a toda esta historia que hemos relatado, porque no existiendo humanos no hay universo, ya que este -como todo lo pensado- es una creación del entendimiento humano en el propio conocimiento de su ser.

Hasta donde alcanzamos a ver, no hay vida inteligente a nuestro alrededor más que la nuestra. Es decir, que con nuestro final, morirían también todos los sistemas de pensamiento, las ideologías, la ilusión y la esperanza. Solo persistiría un caos amorfo.

Según todas las teorías, nuestra historia terminará en algún momento, cuando el Sol se extinga y con él nosotros, trastocados en polvo cósmico. Es el final garantizado que tiene esta historia y sucederá dentro de millones de años.

Claro, quién sabe qué habrá descubierto el ser humano para entonces, quizá una forma de transformarse en luz que recorra los confines del universo.

Es decir, en lo mismo que somos ahora, pero quizá de otra manera que en este tiempo de nuestra evolución no alcanzamos a imaginar.

Vuelvo a ese extraño animal que somos: un animal que ama hasta sacrificar su propia existencia por amor y que odia hasta el punto de hacer sufrir a sus semejantes torturas horrorosas, impensables en la más feroces bestias salvajes. Es increíble que un ser, capaz de pensar, mate.

Sería muy triste que toda esta aventura que somos, termine por la ambición de un solo ser humano que tiene en sus manos la posibilidad de aniquilar el universo. Este podría ser el auténtico final de la historia. Que vergüenza si luego llegan seres de otros mundos y encuentran y descifran el desastre de una especie que, con todas sus maravillosas capacidades, optó por su propia extinción.

Quizá no entiendan cuando vean las ruinas de nuestros museos, si queda algún testimonio de nuestro arte y de nuestro amor, como fuimos tan imbéciles, como llegamos a tanto.

Seguramente no entenderán, cuando analicen los restos de nuestros cuerpos, cómo el cerebro humano, capaz de tantas cosas a lo largo de su evolución, acabó su historia con convertido en estúpida masa gris del tamaño de un frijol.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Sacar el corcho…

Sacar el corcho… La situación económica, política y social de Venezuela, es insoportable. Ni civiles ni militares esconden su preocupación por la crisis que azota, no sin fuerza, a todos nuestros connacionales. La caída de los precios del petróleo, podría bajar de 20 dólares el barril venezolano en horas, unido a que el gobierno presentó un Decreto de Emergencia Económica, que no representa un cambio del modelo del “Socialismo del Siglo XXI” que generó está tormenta perfecta que amenaza a todos con miseria y hambruna, obliga a la toma de decisiones y así se esta haciendo. Sacar el corcho, reduce la presión.  Siga leyendo que le interesa. ¿Por qué aumentar la gasolina? Mi general, le preguntó un mayor a su superior. Lo que vino después de la pregunta, fue para coger palco: 1. Salió a relucir el petróleo regalado a Cuba. 2. La deuda petrolera que la revolución no le cobra a los países miembros del llamado foro de Sao Paulo y a varios países del Caricom. 3. La ración diaria d...

Semanario LA RAZÓN del 22 al 31 de JULIO DE 2016

Denuncian el “silencio” de agencias de la ONU en Venezuela Organizaciones de Derechos Humanos consideran “inaceptable” que las agencias internacionales paralicen sus actividades y no reporten de forma fidedigna la crisis nacional Redacción La Razón Unas 50 organizaciones de sociedad civil venezolanas expresan su  “indignación y rechazo” ante el silencio de varias de las agencias de la ONU  establecidas en Venezuela, en particular de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). SUSPENDEN SESIÓN INFORMATIVA SOBRE VENEZUELA POR FALTA DE INFORMACIÓN DE LAS AGENCIAS El martes 19 de julio de 2016, durante la rueda de prensa sostenida por el Servicio de Información de las ONU, su Directora, Alessandra Vellucci, informó que la sesión informativa sobre Venezuela del viernes 15 había sido suspendida por falta ...

El socialismo es el opio de los intelectualoides

Más de cien millones de personas inocentes fueron asesinadas por los socialistas marxistas en el siglo XX. ( Blog ) Karl Marx  caracterizó la religión como “el opio de los pueblos”. Pero una mejor descripción del efecto alucinógeno es el rechazo de los intelectualoides a reconocer los crímenes y fracasos del socialismo. Los hechos son incuestionables.  El Libro Negro del Comunismo  ofrece un estimado conservador de cien millones de personas inocentes asesinadas por los socialistas marxistas en el siglo XX. Los autores investigaron la  China  del “Gran Timonel”, Corea de Kim Il Sung, Vietnam bajo “Tío Ho”, Cuba con Castro, Etiopía con Mengistu, Angola bajo Neto y Afganistán con Najibullah. También documentan crímenes contra la cultura nacional y universal, desde la destrucción por Stalin de cientos de iglesias en Moscú o Ceasescu demoliendo el corazón histórico de Bucarest, hasta la devastación en gran escala de la cultura china por los Guardias Rojos de...